La
región sur de la Luna se caracteriza por la intensa craterización, nada que ver
con la región central donde los mares predominan en gran parte de la zona
debido a los inmensos flujos de lava consecuencia de los enormes impactos a
partir de los cuales se formaron las cuencas.
Así, si nos paseamos por estas regiones del sur es fácil “perderse” si no nos
acompaña un mapa adecuado. Además, los cráteres cambian bastante de una noche a
la siguiente según las sombras que proyectan.
La imagen de hoy está presidida por tres magníficos cráteres. Tycho y Clavius, fantásticos, y Longomontanus que, a pesar de su
grandeza, puede llegar a pasar desapercibido entre esos abruptos terrenos.
De Tycho decir que se trata de un clásico. Cráter joven, de alrededor de 100
millones de años, posee 85 km de diámetro, un bonito pico central y sus
paredes intactas que llegan a los 4800 m. El brillo es indicador de su
juventud. Además, todos conocemos su sistema de rayos, especialmente visibles
hacia la luna llena, fruto de materiales propulsados tras el impacto. Hace 65
millones de años un meteorito similar cayó en nuestro planeta y, entre otras
cosas, ahora estamos escribiendo y leyendo estas líneas gracias a él.
Por el contario, Clavius es muy antiguo (4000 millones de años), aunque
bastante bien conservado. 225 kms de diámetro y con murallas que alcanzan los
4500 m. Impresionante y vistoso con su colección de pequeños cráteres en su
interior.
Y Longomontanus, tan viejo como Clavius pero mucho más deteriorado por la vida.
Tiene 155 kms de diámetro y se define como “planicie amurallada”. Destaca su
fondo llano repleto de lava oscura, en el que vemos un trío de colinas que no
superan los 1500 m. y alguna zona clara. Sus castigadas paredes llegan a los
3500 m.
Maksutov Cassegrain 127
Procesado con Registax 6
No hay comentarios:
Publicar un comentario